menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Con Paloma renace la esperanza

15 0
20.04.2026

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Pico y Placa Medellín

Por Luis Guillermo Vélez Álvarez - opinion@elcolombiano.com.co

Al finalizar el gobierno de Turbay Ayala, en 1982, toda la cúpula del M-19 estaba en la cárcel, el ELN había casi desaparecido después de la Operación Anorí, las Farc estaban reducidas a dos o tres frentes y se había firmado, con los Estados Unidos, un tratado de extradición que tenía aterrados y en fuga a los narcotraficantes.

Belisario Betancur echó todo atrás: se hizo elegir renunciando a la extradición, sacó de la cárcel al M-19 y le montó a las FARC el Santuario de Casa Verde para iniciar el ciclo de las interminables negociaciones de paz en las que aún patina el País, sin percatarse de que ese incesante dialogar es una más de las formas de lucha de la extrema izquierda. El asesinato de Rodrigo Lara y la toma del Palacio de Justicia por la alianza del M-19........

© El Colombiano