Maestros rurales
Celebremos San Ireneo
Un golpe de estado por hitos y consolidado
Ahora, tras muchos años jubilado, ¡Cómo ha pasado el tiempo!, en mis noches tranquilas de insomnio, rememoro aquellos amables recuerdos, al menos me parecen así en estos momentos, en los que la mayor ilusión de mi vida se realizó. Ser Maestro.
Con mi maleta y muchas ilusiones, allá por finales de los años sesenta del pasado siglo , acabada la carrera y ganada la oposición , llegaba a mi primer destino, Juarros de Voltoya. Ya me creía, maestro. ¡No era así! Allí, y en Fuente el Olmo de Íscar aprendí muchísimo , pues observé que lo que me enseñaron los libros era poca cosa en comparación a lo que aprendí de esa buena gente que había estudiado en la “universidad de la naturaleza y de la experiencia” Lo mismo digo en lo didáctico, traté de enseñar, pero yo de esos alumnos, mis muy queridos primeros alumnos, aprendí mucho más que en horas de clase de Pedagogía .
¡Maestro! ¡qué palabra! ¡lo que encierra en mi vida! En mi título figura el de Maestro Nacional. Luego con la cantidad de leyes de Educación, LOEDE, LOGSE LODE…y ninguna acabada de poner en........
