La iglesia de La Vera Cruz (III)
La iglesia de La Vera Cruz (III)
La iglesia de La Vera Cruz (II)
La iglesia de La Vera Cruz (I)
La concurrida plaza Mayor de Segovia y su catedral (III)
Gonzalo Chillida. Segovia. La Vera Cruz. O/l. 1965. Retomo el artículo de Pedro de Répide (La Esfera, 1917): “Este templo breve y austero, guarda en su sencillez el alma de Hugo de Payens, de Godofredo de Saint Omer y de los siete caballeros que fueron, con ellos, los primeros templarios, y guarda en el tesoro de su misterio un enorme poema escrito brevemente con caracteres góticos y palabras latinas, en una piedra que tiene el espíritu del siglo XIII, caballeresco e ideal. Sean clocados en el cielo los fundadores de este templo. Y luego ruega por los extraviados, y hay como un santo aroma de amor y de piedad que flota en el ambiente de la iglesia templaria donde había siempre un asilo para el descaminado y había una lanza paladina para quien de ella hubiere menester”.
La Vera Cruz. Dibujo al carbón. Antonio Moragón, que la dibujó con su carboncillo magistral para el libro Segovia ecos de una tarde, publicado en 1984, la interpelaba: “Estás y eres. Y ahí estás de centinela, en un desierto de soledad antiquísima, guardando la seguridad del estrecho camino con celo de vigilante pobre. Y eres sombra y reposo de pastores y ovejas en su deambular por tierras segovianas; soporte de la canasta-nido de la zancuda e inofensiva cigüeña; orientador de las aves perdidas y caprichoso carrusel para el que juega alrededor de tu planta y los panzudos ábsides”.
Del mismo Antonio Moragón y para el mismo libro son este dibujo a línea y la interpelación que dirige al monumento: “Un crucero de piedra, empinado por los tacones de una........
