El Dios del fútbol
“La cercanía y el cariño de la gente han sido lo más bonito de mi sacerdocio”
El día de la revelación
“Se nos va el dios del fútbol” titulaba uno de los artículos del diario Clarín de Argentina al día siguiente de la victoria española en la final del Mundial. Es conocido por todos los aficionados que los argentinos, con su proverbial humildad, tienen a Maradona como dios y a Messi como su mesías. Recordamos con similar admiración ese gol de Maradona en el que regateó desde el centro del campo a todos los jugadores ingleses que le salieron al paso a ese otro, anterior pero en el mismo partido, en el que Maradona marcó con la mano y alegó que era la mano de Dios que hacía justicia por los agravios sufridos por los argentinos en la guerra de las Malvinas. Con estas cosas y otras muchas, Maradona se convirtió en leyenda religiosa ya en vida, a pesar de una existencia plagada de excesos. Supo cultivar su imagen mucho mejor que Messi, un tipo tan discreto que no parece argentino. Ambos aspiran a ser los mejores de todos los tiempos cuando en realidad solo han sido los mejores por un tiempo en un puesto concreto. Los que dicen eso de “los mejores de todos los tiempos”, se olvidan de que el fútbol es un juego de equipo. El panteón de semidioses argentinos lo completan gente como Kempes, Pasarela o Riquelme. Los........
