El derribo de Puente Mesa y el vaciado de El Tejo llevan a los tribunales la gestión de la CHD en Segovia
El derribo de Puente Mesa y el vaciado de El Tejo llevan a los tribunales la gestión de la CHD en Segovia
La Confederación Hidrográfica del Duero derribó en enero un azud de casi cinco siglos en el río Cega que años antes se había comprometido a conservar, y mantiene fuera de servicio desde 2025 la presa que abastecía a El Espinar sin haber entregado el informe técnico que justifica su vaciado. Un juzgado investiga ya la primera actuación y el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León tramita un recurso por la segunda. En los dos expedientes, ayuntamientos y colectivos reprochan al organismo estatal una misma forma de proceder sobre el dominio público hidráulico: decisiones irreversibles adoptadas sin información previa a los afectados.
Demolición del azud de Puente Mesa.
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Un derribo sin previo aviso
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) inició la demolición del azud de Puente Mesa, sobre el río Cega, entre los términos segovianos de Veganzones y Cabezuela, la madrugada del 13 de enero, sin comunicación previa a los ayuntamientos ni a los vecinos. La actuación fue advertida por conductores que circulaban de noche por la carretera y que alertaron al ver la maquinaria. Cuando un grupo de vecinos se concentró para intentar detener las obras, la Guardia Civil se personó en el lugar y advirtió de posibles sanciones, que en los casos más graves pueden alcanzar los 1.800 euros. Hacia el mediodía, el azud ya estaba derribado.
La estructura, un antiguo azud levantado para alimentar molinos harineros, tenía entre cuatrocientos y quinientos años según las estimaciones municipales y se encontraba en la Zona de Especial Conservación «Riberas del río Cega y afluentes». Durante generaciones había servido como lavadero y zona de baño, y los vecinos de las dos localidades lo reivindicaban por su valor histórico, paisajístico y sentimental. El alcalde de Veganzones, Pedro Luis Cuesta, y el de Cabezuela, Florentino Descalzo, coincidieron en que ninguno de los dos consistorios había sido informado del derribo.
La contestación no se limitó a los municipios afectados. Organizaciones agrarias como Asaja Segovia calificaron el derribo de «destrucción de riqueza manifiesta» y lo atribuyeron a la «irracionalidad» del Ministerio para la Transición Ecológica y de la propia Confederación. La Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos (ACEM) reclamó la suspensión de cualquier otra intervención........
