Mientras los parisinos se bañan en el Sena, en mi pueblo han quitado el río
Mientras los parisinos se bañan en el Sena, en mi pueblo han quitado el río
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Ustedes dirán que un río no se puede quitar. Que un río es lo que se ve y lo que no se ve: eso que llaman el freático. En realidad, un río es lo que se ve, lo que no y, sobre todo, su cuenca, es decir el territorio que vierte sus aguas en el río.
Pero yo soy muy simple y, para mí, el río era el agua represada en la que me bañaba y me refrescaba, llena de bichitos y sin cloro. Lo que no deja de ser un gran riesgo. En conclusión: me quitan la presa, me quitan el río.
Sin embargo, en París la cosa parece ser diferente. Según cuenta Leila Abboud en el Financial Times, cuando la temperatura en París llegó a 34 grados, a una joven de 23 años se le hizo inhabitable la ciudad. La intrépida Sylvia Goudard se tiró al Sena. Suponemos que sabía nadar. Sylvia era inteligente: hace calor, sé nadar, me tiro al Sena.
En nuestro país también lo somos: hace calor, se me secan los ríos,........
