El Galeón de Manila
BERTOLR BRECHT Y LA ÓPERA DE LOS TRES CENTAVOS
¿JAQUE MATE AL REY MISTERIOSO?
Cuando en 1894 Ricardo de la Vega y Tomás Bretón escribieron el libreto y partitura del sainete lírico La Verbena de la Paloma, hacía 79 años que el célebre Galeón de Manila había cesado en sus funciones.
Pero 250 años de fabulosas singladuras, daban para un más que simple recuerdo con numerosos vestigios perdurables en el tiempo.
163 embarcaciones de distinto porte habían enlazado a lo largo de este tiempo Manila, en Asia, con Acapulco en Nueva España, América. Se trataba de la ruta comercial marítima por el Pacífico de ida y vuelta que hizo posible Andrés de Urbaneta emulando a Cristóbal Colón. Comenzó en 1565 y el último viaje se efectuó en 1815.
Vega y Bretón sabían, como muchos españoles, que en estos barcos se transportaba plata, especias y los más variados artículos e incluso animales y personas, según el sentido de las travesías. También los apreciados mantones llamados de Manila, capital de Filipinas, cuando, en realidad, eran “made in China”.
En la famosa habanera de la Verbena de la Paloma, de los citados autores, el chulapo Julián pregunta a la chulapa Susana: -“¿Dónde vas........
