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Juan Tapia: “Necesitamos combustibles locales para no depender de fuentes de energía externas”

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21.06.2026

Juan Tapia: “Necesitamos combustibles locales para no depender de fuentes de energía externas”

Mirando al futuro, así encontró Juan Tapia los dos productos sobre los que creó dos de las empresas más importantes de Segovia: los palés de Pallet Tama y los pellets de Naturpellet. Desde Sanchonuño, con la madera como materia prima, el esfuerzo como herramienta y la calidad por bandera, ha pasado de llevar él mismo los palés a los clientes a dirigir dos compañías referentes en sus sectores.

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En 1987, Juan Tapia Manso (Palazuelos de Eresma, 75 años) llegó a los palés arrastrado por una crisis que le dejó en la calle. Veinticinco años después cerró el círculo del aprovechamiento de la madera convirtiendo los restos de esos palés en pellets. Tenía que ser desde Sanchonuño, en Tierra de Pinares, desde donde Tapia colocará dos empresas, Pallet Tama y Naturpellet, a la cabeza de sus sectores en Segovia y en España, pasando en poco menos de 50 años de tres a doscientos empleados. Padre de tres hijos y abuelo de tres nietos, dice que aprendió a mirar al futuro de un vecino de su Palazuelos de Eresma natal, Nicomedes García. El fundador de DYC apostó por producir whisky en un lugar en el que nadie lo había hecho antes y Juan vio en los palés un elemento necesario e insustituible en la economía actual. Los dos acertaron. Aunque acertó, a Juan Tapia le gustaría que el tejido industrial segoviano no estuviera conformado principalmente por aventureros que creen en ellos mismos y que la Administración diera más facilidades a las grandes empresas para que se asienten a la provincia y creen riqueza a mayor escala.

-¿Cómo llegó a fabricar palés? -Trabajé durante 12 años en una multinacional, pero en 1986 España estaba atravesando una crisis económica que obligó a la empresa a reducir su plantilla y me afectó directamente. Por entonces, consideré que antes o después saldríamos de la crisis y que en ese momento habría un importante desarrollo económico. Un elemento fundamental cuando la economía se mueve al alza es el transporte, desde los camiones a los embalajes. El palé es un tipo de embalaje que es tan simple que nunca va a desaparecer. Es barato, la madera no puede ser sustituida por otro material y son fáciles de reciclar. Cosas todas ellas que me llevaron a apostar por los palés. -Pero sin experiencia previa. -Yo conocía un poco el sector por mi trabajo en FEMSA. En Segovia había cuatro o cinco fábricas de palés en diferentes pueblos, pero eran muy pequeñas y yo creía que una más grande podría atender la demanda que estaban cubriendo todas esa fábricas. Ser un fabricante pequeño no conduce a nada de futuro. -¿Y por qué en Sanchonuño? -La situación es importante. Sanchonuño estaba en una carretera con vocación de autovía, como con el tiempo se demostró, a mitad de camino entre Segovia y Valladolid y buena conexión con Madrid, que eran nuestros mercados objetivos. -No todos lo veían tan claro. Les costó conseguir financiación. -En aquel momento, estábamos atravesando una crisis y cuando presentamos el proyecto en Caja Segovia pidiendo siete millones de pesetas, el analista no le vio futuro. Dijo que ya había fábricas de palés en Segovia y en España........

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