Un presidente interesadamente enamorado
Se diría que el doctor Sánchez, esa alma sensible y atenta siempre a lo último y más exquisito que genera nuestra cultura, acaba de leer a Joaquín Hinojosa: “Tú existes, luego yo existo”, como le escribe enamoradísimo el actor, director, dramaturgo y ahora poeta a su amada, en La pared y la espada (Providence Ediciones, 2026). De otro modo resulta impensable que el hombre enamorado de la Moncloa suelte un meloso y cursi “te quiero” público a su Begoña del alma en medio de un mitin en Fuenlabrada -¡peor escenario es difícil encontrar!-.
Pero quien piense que gestos como este son efusiones incontenibles del alma de un presidente enamorado, es simplemente un iluso, un inocente, un gil. Muy desesperado tiene que estar el inquiokupa de la Moncloa para recurrir a la emoción como impulso, como reclamo para recolectar nuevos votantes. No ya para hacerles olvidar las docenas de casos y casos de corrupción que le afectan directa e indirectamente sino, más bien, para echar tierra sobre ese último episodio que le ha estallado en Ferraz y le........
