Nos creímos que ya nos tocaba
171 años. Ese es el tiempo que tardaremos en alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres. Honestamente, me parece mucho más que una advertencia: es un verdadero drama.
El último informe de ONU Mujeres y Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible deja un dato inquietante: ninguno de los indicadores del ODS 5, el dedicado a la igualdad de género está en camino de cumplirse en 2030. Ninguno.
Nos creímos que ya nos tocaba, pero de un tiempo a esta parte surge de manera recurrente, en las conversaciones que mantengo con compañeras, amigas, aliadas, conocidas, mujeres, en definitiva, una desasosegante sensación de “frenazo”.
Mujeres de distintas edades, trayectorias, ideologías, intereses personales o motivaciones profesionales coinciden en algo: estamos percibiendo un retroceso y el panorama actual amenaza con convertirse en una involución.
Esa sensación, la experiencia personal, se convierte en una alarma cuando contamos con el aval de los datos.
Las mujeres ocupamos el 27,2 % de los escaños parlamentarios en el mundo y el 35,5 % de los puestos en los gobiernos locales.
Además, seis de cada siete países siguen estando dirigidos por hombres. Y la desigualdad alcanza también a los espacios donde se........
