Carretería, metáfora del tránsito
José Antonio Sau
11/10/2026 Actualizado a las 09:01h.A los pies de la Tribuna de los Pobres veo calle Carretería en su plenitud, si es que una calle puede rozar, siquiera con las ... yemas de sus dedos, ese concepto. Cae el cielo cobrizo de la tarde de octubre sobre los viandantes y huele a lluvia y a tierra mojada. Al fondo, los cláxones de los coches dibujan el estrés del final del día con precisión matemática. El trasiego de personas es interminable: todos van pertrechados con bolsas o maletas, como si solo anduvieran los peatones una vía de paso, convirtiéndose Carretería en una metáfora de lo que es y ha sido la ciudad del sur siempre, aunque ahora muchos eligen quedarse y vivirla. Ante mí se abre un inmenso y caprichoso abanico de fachadas de tonos pastel o añil a uno y otro lado de la calzada. Balcones recónditos recubiertos de forja antigua encierran secretos inconfesables de los moradores de una calle que siempre fue Málaga, incluso cuando aún no existía, en los tiempos en que los arrabales musulmanes se derramaban en torno al corazón de la ciudad y morían en la muralla que trazaba con mimo la futura disposición urbanística de Carretería. El corazón de una vía que ya se intuía antes de que existiera, dibujándose con esmero en los corazones y en la mente de los malagueños que son, han sido y serán.
Una arteria que fue una frontera, una calle que tiene algo de muralla. Después llegó el foso, cedido en la Málaga de las luces para que la urbe creciera y sobre sus restos se levantaran los edificios señoriales que se agitan aún en los albores de una idea de ciudad en la que todavía había vecinos y el runrún de los días calurosos encerraba en papel de celofán la vida de........
