La ética hecha convicción
La ética hecha convicción
Jaime Alberto Leal Afanador – Rector UNAD
¿Tus actuaciones éticas siempre guardan la misma línea de actuación e integridad cuándo estás solo(a) que cuando estás acompañado(a) o hay una cámara vigilándote?, ¿cambias tu forma de actuar si de eso depende un aplauso o una sanción?
Si el cajero de un restaurante se equivoca y te da dinero demás, ¿te lo quedas si vas solo y lo devuelves si quien te acompaña se da cuenta?, ¿lo dudas, o inmediatamente le adviertes el error y retornas ese dinero que recibiste demás?
Una situación como esta, que seguramente a casi todos nos ha sucedido en algún momento, es una de las muchas que pone a prueba nuestro carácter ético.
Cuando tenemos que pensar si actuar mal y burlar la ley o lo que nos han enseñado como correcto nos puede convenir, tenemos un problema de integridad.
Quien es correcto, en todo el sentido de la palabra, no duda -nunca- para actuar bien.
Lo hace de forma instintiva y no busca argumentos para justificar un inapropiado silencio........
