Ironías del destino
Apenas tenía catorce años aquel 23 de febrero de 1981 que pasó a la historia como el 23-F. Recuerdo que en casa se vivió con angustia, pues mi hermano mayor estaba en haciendo el servicio militar, creo que nunca he rezado tanto como esa noche, porque aunque mi corta vida había transcurrido casi toda en........
