El debate que Colombia no está teniendo
En esta campaña electoral, todo parece reducirse a un combate entre dos personajes que no terminan de representar del todo lo que está en juego. Por un lado, está Iván Cepeda, con un discurso que promete profundizar las reformas del gobierno actual: más gasto social, más equidad, más Estado. Por el otro, Abelardo de la Espriella, con una propuesta sin antecedentes recientes en Colombia: reducir el Estado, bajar impuestos y aplicar mano dura contra la delincuencia, todo envuelto en ese aire libertario que ya vimos en Argentina o El Salvador. Pero mientras el debate se concentra en ese choque ideológico, hay problemas reales, urgentes y fundamentales de los que casi nadie habla. Y eso no es casualidad: siempre es más cómodo prometer que explicar.
Para no ir muy lejos, basta recordar que desde Samper hasta Petro, pasando por Pastrana, Uribe, Santos y Duque, los colombianos hemos escuchado decenas de compromisos incumplidos: el gasto social que se evaporó con el escándalo del 8.000, la salud universal que nunca llegó, el fin del servicio militar obligatorio que quedó en el tintero, la promesa de no subir impuestos que se rompió varias veces, o reformas como la regulación del lobby y la política de drogas que no salieron adelante. Ahora Petro cierra su mandato con más de doscientas metas, muchas de ellas —como la reforma agraria o........
