Neiva me enseña…que debemos reaccionar
Por: Johan Steed Ortiz
Neiva me enseña que aquí todo se puede explicar… menos lo evidente.
Me enseña que no existe el nepotismo evidente cuando la familia no firma decretos, pero sí reparte volantes, presta sedes, mueve estructuras y camina en formación perfecta detrás de un candidato como si fueran brigada oficial de campaña.
Me enseña que no es maquinaria política cuando no hay cargos escritos, pero sí papás, mamás, suegras, fundaciones “sociales” y toneladas de papelería que aparecen mágicamente donde siempre ha mandado el poder.
Neiva me enseña que hay favores que no se llaman favores. Se llaman “coincidencias”. Pero miren qué curioso: los mismos lugares donde se toman decisiones públicas ahora son vitrinas políticas privadas.
Por eso los contratistas están enojados. Los obligan como si fueran ganado a dar el voto por el que ellos les digan. ¡Qué curioso: la misma logística que antes organizaba actos institucionales, hoy aparece aceitada para promover un candidato a la Cámara. ¡Qué curioso también!: la........
