La tasa del miedo
Por: Johan Steed Ortiz Fernández
En Neiva ya no nos alarman los sicariatos. Nos decepciona que ya nos dé lo mismo porque nos acostumbramos.
Otro muerto en Río del Oro; otra familia recibe esa llamada que nadie quisiera contestar, en la capital, otro barrio aprende a encerrarse temprano, y afrontar otra noche en la que el miedo llega antes que impere la tranquilidad.
Y mientras eso pasa, el alcalde parece más ocupado en sonreír para contenidos “faranduleros” de redes sociales, que en realidad asumir seriamente la crisis. (¿Ya vieron el contenido que grabó, al que le dedicó un amplio tiempo de su agenda?)
La institucionalidad responde con excusas; y Neiva ya no aguanta más excusas.
Cuando se aprobó en el Concejo de Neiva meterle otra vez “la mano al bolsillo” de los neivanos con la sobretasa de seguridad, como tantas otras veces, lo advertimos, manifestamos que esa NO podía ser la solución de fondo. La seguridad no se resuelve cobrando impuestos, si no existe una política seria contra el crimen. ¿Para qué tanto costo que pagamos todos en gabinete, asesor y comunicación oficial si el alcalde no escucha, no corrige y espera que su mendicidad ante el Gobierno Nacional le reemplace el liderazgo que le falta?
Más recaudo sin estrategia es apenas otra factura para una ciudadanía indefensa. Hoy, el tiempo vuelve a darnos la razón.
Las cifras oficiales confirman lo que la gente siente: en el primer trimestre de este año 2026 los homicidios aumentaron 64 %, pasando de 11 casos, comparado con el 2025 a 18 este año. No son números de lotería, son vidas, son familias rotas;........
