Elijamos la vida, no la guerra
Amadeo González Triviño
Para muchos, las elecciones a realizarse este fin de semana, son un alivio, en tanto que para otros será un consuelo o una desilusión, en algunos será el intento por la convivencia y la paz, en tanto que, para otros, será la forma de continuar un proceso de violencia y de impredecibles movimientos sociales urgiendo y reclamando la presencia del Estado y las reformas sociales, que se le han negado al pueblo colombiano sus verdaderos derechos.
Lo cierto de todo este proceso hace parte de esa idiosincrasia del pueblo colombiano que tarde o temprano deberá revertirse, la cual se ha visto reflejada en la polarización a extremo que se ha generado por dos candidatos, especialmente por la radicalización de los odios y las superficialidades, donde los chismes y el trato de comadronas, no había sido tan ramplón y tan vulgar, como el que se ha visto por parte de un candidato en especial y sus seguidores y la forma como las consultas presentadas y de las cuales hicieron parte muchos precandidatos, no deja de ser más que una........
