"Poco después me preguntaba pesarosa cómo es posible que en estos tiempos todavía sigan los hombres tratando sus diferencias con crueles guerras"
Intrigada me tenían las plantitas que iba viendo crecer en las jardineras de Carlos III, en esas redondas que preside un árbol desde el centro. Y me alegró ver que nuestros jardineros, como yo, se habían percatado de que estaban tristonas, sin color, porque algo les faltaba y puestos manos a la obra lo han solucionado. Sin dejar de observarlo he visto surgir y crecer el verdor que le faltaba a la superficie terrosa de esos lugares, tratando de adivinar qué flor........
