La estrategia aérea que Navarra necesita
La conectividad aérea es una cuestión de primer orden para el desarrollo de Navarra, pero no puede convertirse en una carrera por sumar destinos en un panel de salidas. Es una infraestructura estratégica que condiciona la competitividad empresarial, la atracción de talento y la proyección exterior de Navarra. Precisamente por eso, cualquier decisión sobre nuevas rutas en el aeropuerto de Pamplona debe partir de una premisa básica: no todos los destinos aportan el mismo valor socio-económico ni responden a la misma estructura de demanda. La mayoría estamos de acuerdo en que, a día de hoy, la oferta en el aeropuerto resulta claramente insuficiente respecto a la demanda real de la población navarra. Vuelos regulares a Madrid -con pocas frecuencias- y a Canarias -no diarios- no se corresponden con el perfil de una comunidad industrial, exportadora, donde operan multitud de multinacionales y con elevada renta per cápita. La consecuencia es conocida: miles de navarros utilizan aeropuertos cercanos como Bilbao, Zaragoza, Vitoria o Biarritz para acceder a una red más amplia y, en ocasiones, más competitiva en precio. Y a la inversa; quienes desean llegar a Navarra emplean rutas alternativas, eso sin contar a quienes directamente, por no tener buenas conexiones, deciden no venir. Esa fuga de pasajeros no es una anécdota; es un indicador de mercado latente que conviene cuantificar con precisión. Y las cifras........
