¡Qué vergüenza!
La división de los grupos que conforman el Parlamento de Navarra ha hecho imposible que salga del mismo una declaración institucional de condena a la salvaje y cobarde agresión que sufrió un grupo de militares que veía la final del Mundial en un bar de Berriozar. Para esto hemos quedado. Te parten la cara, y ni por esas. A lo que ha visto........
