¿Pero dónde vive esta gente?
Llega un momento en el que todo cargo público se disocia de la realidad. O peor: se monta una paralela que sólo se sostiene en su cabeza. Y da igual que sea presidente, consejero o concejal. Les pasa a casi todos. Allí todo es idílico y si alguien critica es por algún interés político oculto.
Aquí tenemos ejemplos a montones. Tres de las últimas semanas: Txema Mauleón, edil de Contigo en el Ayuntamiento, niega las advertencias de 120 trabajadoras de su área que denunciaron presiones para conceder subsidios a dedo. Carlos Gimeno, consejero socialista de Educación, desdeña la protesta de 933 profesores de FP (el 84% de la plantilla) por la mala implantación de la modalidad dual y la despacha diciendo que es “para crear miedo” y por motivos sindicales.
O Fernando Domínguez, consejero de Salud de Geroa Bai, que no dice ni mú cuando 1.129 médicos le firman una carta denunciando que están “exhaustos”. Pero que va. Todo son bulos de las derechas. La 'fachosfera', ya saben.
