menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Paul McCartney, músico: Cuando haces pop, no hay stop

12 0
previous day

Opinión | Miel, limón & vinagre

Paul McCartney, músico: Cuando haces pop, no hay stop

El músico Paul McCartney, en su estudio. / Archivo

«Cada vez que me pongo a escribir una canción, hay una pequeña magia que me hace pensar: ‘Oh, oh, está sucediendo de nuevo’», asegura Paul McCartney. A sus casi 84 años (los cumple el 18 de este mes), la ha experimentado más de 600 veces, para The Beatles y Wings, para otros (a veces bajo seudónimo) y para sí mismo. Y nunca se cansa: asegura que la sensación de entrar en una habitación y salir de ella con una canción compuesta es incomparable («Casi como el sexo, solo que más largo», describe).

Esa «pequeña magia» que está detrás de siete centenares de temas, desde I lost my little girl, que compuso a los 14 años al poco de morir su madre, hasta Momma gets by, el emocionante cierre de su reciente álbum, The boys of Dungeon Lane, es el pellizco de quien está atento y sabe descubrir, con un talento especial, el asombro detrás de lo ordinario. No siempre sale el señor McCartney del despacho con la, digamos, más maccanuda prestidigitación compositiva: cualquiera que haya escuchado, por ejemplo, Bip bop (1971), Ob-La-Di, Ob-La-Da (1968), la canción que John Lennon consideró «la mierda de abuelita típica de Paul» y que precipitó el final de The Beatles, o Ebony and Ivory (1982), su dueto con Stevie Wonder a partir de una metáfora racial bastante pamplinesca, lo tiene claro. Son momentos en los que uno empieza a pensar que lo del PID (Paul Is........

© Diario de Mallorca