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No me toques

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Opinión | Escrito sin red

Miles de personas forman una cadena humana para protestar contra la desprotección de es Trenc. / Ana B. Muñoz

La expresión original del título de la columna sería Noli me tangere, no me toques, que queda recogido en la Vulgata como las palabras con las que Jesucristo se dirige a María Magdalena después de la Resurrección. Significaría que el vínculo entre los humanos y Jesucristo ya no sería físico, sino un vínculo emocional, de corazón a corazón. Lo ha protagonizado, quizá sin ser plenamente consciente de su valor simbólico, la mismísima Marga Prohens para defenderse de las acusaciones del orbe ecologista sobre la protección legal de es Trenc. Así lo formuló la Sibila del Consolat: «Es Trenc no es toca». Y así fue refrendado como lema de sus pancartas por los manifestantes del pasado domingo. Reaccionaron con indignación por la presencia de Xisca Porquer, la alcaldesa de Campos, que acudía, según sus declaraciones, a una convocatoria relacionada con la esclerosis múltiple. Desde el PP manifestaron una cierta perplejidad por su presencia, algo así como malestar por una iniciativa que podía despertar al monstruo, como no se han recatado de decir desde fuentes partidarias. El recuerdo de las manifestaciones contra el TIL de Bauzà sigue presente en las mentes del PP, como la herida sangrante de un trauma existencial. Lo cual no está nada mal como prudencia necesaria, pero que al mismo tiempo revela inseguridad en sus propios fuerzas y convicciones. En todo caso, los vídeos publicados sobre el bikinazo de Porquer con el fondo de convocantes son sorprendentes. Contemplar a la alcaldesa moviendo el esqueleto con afectación y atusándose el pelo ante el truculento autor de Sara i Jeremies conducía la imaginación a escenarios tan turbios como los de La tentación de San Antonio de Flaubert.

Pero, aunque Xisca Porquer haya hecho una aparición estelar en el último paraíso de Mallorca, robando protagonismo a la Sibila del Consolat, solo ha sido un........

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