La ultraderecha, el eterno espantajo de Sánchez
Opinión | Escrito sin red
La ultraderecha, el eterno espantajo de Sánchez
Varios miles de personas se manifiestan este lunes en Berlín contra la ultraderecha después de que la formación Alternativa para Alemania (AfD) arrasara la víspera en la región oriental de Sajonia-Anhalt. / Paloma Rocha / EFE
No hay que ser muy avispado para saber cuál es el eterno espantajo del presidente del Gobierno. En efecto, la ultraderecha es el principal recurso político esgrimido desde el mismo instante de la inauguración de la legislatura, el alfa y omega de su discurso político. En la inauguración de una legislatura que sólo podía aspirar a la simple y llana ocupación del poder por la heterogénea y heteróclita composición de las alianzas políticas, desde la extremas izquierdas hasta los nacionalismos de derecha y extrema izquierda pasando por los herederos de ETA, con un partido socialista alejado de la socialdemocracia europea, se afanó en un proyecto divisivo: construir un muro entre el progresismo redentor, fuera cual fuera su significado, y las formaciones de derecha y ultraderecha, representadas por el PP y Vox. De un plumazo se exorcizaban los principios de la democracia liberal que exigen colaboración entre los partidos que representan el sentir mayoritario de los electores. De esta manera se truncaba la tradición de respeto por la alternancia, uno de los rasgos principales de aquélla. Así lo planteaba Sánchez en su reciente entrevista televisiva: “En las próximas elecciones habrá que escoger entre democracia (él) e involución (la oposición)”. Las consecuencias se extienden a la ruptura con la concepción de la política exterior como el instrumento para defender los intereses permanentes de la nación y al respeto al principio de la división de poderes. Los misiles de los ayatolas iraníes tuneados con la jeta de Sánchez y las loas de Hamás por los ataques a Israel por el conflicto de Gaza, el apoyo logístico a la flotilla de Barbie Gaza, la buscada imagen de némesis del imprevisible Trump que nos enajena a los EE.UU., o el desvergonzado encubrimiento de Marruecos en........
