Mallorca, isla invadida
José Valdivia Santandreu
Mallorca, isla invadida
Imagen de una tienda de souvenirs de Santa Ponça. / DM
Compré un libro que se titulaba Mallorca, isla invadida, de la escritora nicaragüense Margarita Gómez Espinosa. Esto sucedió en 1971, en una visita a la feria del libro, cuando yo tenía 12 años. Visto con perspectiva, aquel título resultó visionario. Aunque en el texto se percibiese un perfume elegíaco más que un aire combativo, algo se removió en mi conciencia infantil. Era el tiempo en el que las grúas proliferaban sin control en primera línea de la costa. En las tiendas de souvenires, los extranjeros adquirían miniaturas de toros bravos, espadas toledanas y botijos, todo «a precio de turista», no como ahora, que el low cost es un privilegio exclusivo de los visitantes. En la década de los 70, la basura que se acumulaba en la parte trasera de los hoteles solo era un anticipo insignificante del desastre que se avecinaba. Un desastre que, en la actualidad, está fuera de control; me remito al colapso de las carreteras, al infierno de residir en Sóller, a la falta de techo asequible para el mero vivir, al desmadre de las........
