Los rostros del rastro
Los rostros del rastro
El evento dominical es una pacífica amalgama de idiomas, reflejo de la Mallorca moderna. Callejeando escuchas el castellano, el mallorquín, las hablas del Magreb y el alemán
Los rostros del rastro / Ingimage
Llevo tres domingos por la mañana haciendo una escapada al Rastro de Consell, un mosaico de rostros, algunos castigados por la vida, pero empeñados en salir adelante. Otros, pletóricos y felices.
Varias cosas me han llamado la atención de este abigarrado mercadillo, donde se mezclan personas de distinta condición unidas, unas, por el afán de vender algo, y otras, por el gusto de curiosear y de encontrar algún chollo.
Hay vendedores potentes: anticuarios, especialistas en coleccionismos y del sector de la restauración. Sin embargo, entre los ofertantes se observan algunas almas con un duro pasado, un presente precario y un futuro tenebroso. Trapichean con lo que pueden, cosas aparentemente inservibles, quizás salvadas de la basura y esperando el milagro de que alguien se fije en ellas.
En las paradas también hay clases. Algunas son pequeñas tiendas al aire libre; sus mercancías se exhiben ordenadas sobre mesas y estanterías. Por el contrario, infinidad de puestos tienen como mostrador el inhóspito suelo del polígono y los cachivaches aparecen esparcidos como si hubiese pasado un terremoto sobre ellos.
Otros mercaderes apenas disponen de una........
