Mallorca se nos atasca
Mallorca se nos atasca
Si metes cuatro ratones en una caja, conviven perfectamente. Si metes veinticuatro en la misma caja, acaban mordiéndose
Vista de la masificación turística en el Parc de la Mar de Palma de Mallorca. / CATI CLADERA / EFE
Hay mañanas en que salgo de casa y pienso que algo ha cambiado en esta isla, y no para bien. No me refiero al paisaje ni al mar, que siguen siendo extraordinarios. Me refiero a lo que ocurre en las carreteras, en las calles, en los semáforos. A esa tensión nueva que se palpa al volante, esa impaciencia que roza la agresividad y que hace unos años no era tan visible.
Recuerdo un experimento que aprendí hace tiempo: metes cuatro ratones en una caja y conviven perfectamente. Metes veinticuatro en la misma caja y acaban mordiéndose. No es que los ratones sean distintos. Es que la caja se ha llenado demasiado. Me temo que algo parecido nos está pasando a nosotros.
Mallorca no es Madrid ni Barcelona. No tenemos sus problemas de escala, es cierto. Pero tenemos los nuestros, y son lo suficientemente serios como para que alguien los nombre con claridad.
Empecemos por lo más visible. El ciclismo deportivo ha convertido Mallorca en uno de los destinos más valorados de Europa, y eso es una riqueza que nadie debería cuestionar. Pero hay carreteras de la Serra de Tramuntana y del interior donde, a........
