HITLER SOBRE LA PROPAGANDA | Por: Ernesto Rodríguez
Ernesto Rodríguez (ernestorodri49@gmail.com)
Una de las cosas más importantes de conocer en la política es la concepción de la propaganda que tenía Adolfo Hitler (1889-1945). En efecto, desde que tenía 22 años ya se percató del increíble poder de la propaganda sobre la mente humana. Había una propaganda de una mujer que decía: “Yo Anna Csillag, con la larga cabellera-Lorelei, la logré con la ayuda de mi pomada secreta que yo misma inventé. Cualquiera que quiera tener esta bella cabellera debe escribir a Anna Csillag”. Hitler dijo sobre esa propaganda: “Eso es lo que yo llamo propaganda (…) Propaganda, propaganda siempre que la gente crea que esa basura es útil”. Hitler decía que la propaganda podía convertir a personas que dudaban en creyentes. Estaba convencido de que él podría vender el producto más absurdo, como por ejemplo un ungüento que garantice que una ventana no se quebrará y decía: “Propaganda, solamente es necesaria propaganda. El número de personas estúpidas es infinito” (1).
En el presente artículo veremos las concepciones que Hitler expresó sobre la propaganda en su obra ‘Mein Kampf’ (Mi Lucha). En noviembre de 1923 Hitler estuvo preso por participar en un intento de golpe que fracasó y en la cárcel escribió dicha obra, que consta de dos volúmenes. El primero apareció en 1924 y el segundo en 1926.
Todas las citas de Mein Kampf las he tomado de la edición en inglés publicada en Estados Unidos (2).
En una parte escribió: “Por medio de una utilización adecuada y perseverante de la propaganda, uno puede lograr que un pueblo vea el cielo como si fuera el infierno, o vea una vida espantosamente........
