menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cada loco con su tema

14 0
06.03.2026

Creado: 06.03.2026 | 07:32

Actualizado: 06.03.2026 | 07:33

Elecciones en Castilla y León

Elecciones autonómicas

O con su mantra. En el debate electoral celebrado ayer no se escuchó nada nuevo. Alfonso Fernández Mañueco mantuvo su discurso de que hay muchas cosas que están bien. De hecho, empezó acertando, siendo él quien hacía las preguntas a los otros dos candidatos. Luego bajo el pistón y trató de echar mano de datos (ciertos todos) y ahí erró porque es más fácil predicar que dar trigo. Predicó durante todo el debate el candidato del PSOE, Carlos Martínez, que sólo dibujó el apocalipsis sanitario. Y el candidato de Vox, Carlos Pollán, no supo rentabilizar que tenía dos señores para sacudir porque recordó que cuando pudo dar trigo también se acordó de que en la calle Bambú de Madrid decidieron abandonar el silo.

Dado el coñazo, que ni siquiera cambió cuando el moderador informó de que Vox votaría hoy contra Guardiola en Extremadura, sólo quedaba preguntarse por qué el PP llamaba pinza al tándem PSOE-VOX; por qué Vox llamaba tenazas al tándem PP-PSOE; y por qué el PSOE hablaba de matrimoniadas al referirse al tándem PP-Vox.

Lo cierto es que el programa fue más bien un resumen de los mítines que se han dado en la primera semana de campaña. Lo más divertido de la contienda dialéctica fue cuando se habló de asuntos nacionales, de modo que uno se plantea lo innecesario de ver el segundo debate el próximo martes.

En fin, el 5 de marzo no sólo fue debate televisivo. Parecía que iba a ser importante, pero no lo fue. Lo malo es que el día no estuvo menos aburrido, aunque hubo tiempo para que los candidatos locales se dieran una vuelta por la provincia y llegara algún pseudolíder para mostrar el camino al amigo leonés. Ese fue el caso del popular Juan Bravo con su apoyo efectivo a los autónomos frente a la presión del Gobierno socialista. Hace bien el PP en apoyar a los autónomos porque el presidente Sánchez hace dejación de funciones y deja hacer a su vicepresidenta Yolanda Díaz, que más bien parece dedicada en cuerpo y alma a joder al pequeño empresario. Bueno, perdón, y al grande también. Del PSOE no merece contar nada hoy. Tiró también del mantra de la Sanidad en León. Vox vive sin vivir en él y cuando el líder se va a otro lado, aquí echan la siesta. La UPL defendió ayer a los hombres del campo, pero en la Diputación de León cuando tuvieron que elegir áreas, se inclinaron por Infraestructuras, por Cooperación y por Cultura. No por Desarrollo Rural. En fin.

Apareció el podemita Pablo Fernández en Ponferrada. Se juntaron cuatro y le ofrecieron una patada en el culo a Trump, literal. Lección de pacifismo. Si además de piernas tuvieran pistola, ¿le ofrecería una 9mm parabéllum? Supongo que no, pero es otro político que viaja sin luces.


© Diario de León