Guillotineando
16 de mayo 2026 - 03:07
Rebuscando entre los papeles de la historia universal nos encontramos formidables historias que demuestran que el poder absoluto exige sacrificios absolutos. Maximilien Robespierre inauguró el terror mandando a sus propios acólitos a la guillotina con un único y oscuro propósito: reinar en soledad. Hoy, salvando las evidentes distancias, Pedro Sánchez nos recuerda a esa pulsión de destrucción. Ha convertido el Palacio de La Moncloa en una implacable máquina de triturar lealtades, enviando a sus propios ministros a decapitarse. El sanchismo ha mutado irremediablemente en una autocracia de facto. El presidente........
