Cerco al pobre
Imágenes de las caravanas de Sa Jovería / Vicent Marí
El 22 de marzo de 1731, la condesa Cornelia Zangheri Bandi fue hallada muerta por una criada en su alcoba de la mansión familiar, situada en la localidad italiana de Cesena. El fallecimiento representó un gran misterio en la época, ya que la estancia se hallaba cubierta de hollín y el cuerpo de la aristócrata había quedado reducido a un montón de cenizas, salvo las piernas y una parte de la cabeza, que permanecieron intactas, sin que la cama y el resto del mobiliario resultara afectado por el fuego.
Pocos años después, en 1746, dicho suceso acuñó un nuevo término pseudocientífico denominado «combustión humana espontánea». Lo impulsó Paul Rolli, miembro de la londinense Royal Society, para describir la muerte por fuego que se origina en el propio cuerpo de la víctima, sin una aparente fuente externa de ignición. La ciencia, obviamente, califica el fenómeno como «extremadamente inverosímil» y explica que los incidentes así catalogados –200 casos en alrededor de 300 años–, en realidad sí tuvieron una fuente externa que inició el proceso de combustión.
Tal vez los políticos ibicencos crean a pies juntillas alguna teoría esotérica parecida y alberguen la esperanza de que los........
