El vecindario norteafricano
El espigón del Tarajal ha entrado en los titulares cuando aún llameaban los incendios más desastrosos en la Comunidad de Madrid. Sea por cálculo o por omisión de la autocracia marroquí, la llegada abrupta de 50.000 jóvenes marroquíes nos recuerda que una nación se protege a sí misma evitando que otras naciones puedan hacerle chantaje, como sabían los grandes gobernantes; entre ellos, Churchill. Ante la crisis desastrosa de Ceuta, el Ministerio del Interior queda desbordado y, el de Exteriores, sin cintura. El realismo no puede ir a la par con el ilusionismo. Después del ‘papeles para todos’ de Zapatero, esa imagen de miles de marroquíes llegando a España a nado es un riesgo para la seguridad nacional.
En el momento en que, después de incontables dilaciones, se va........
