La cara oculta de la Tierra
Confieso que ver todos estos días en primera página a los astronautas del Artemis II me ha tocado la moral y las narices. Soy tan novelero como cualquiera, pero no está la cosa como para tirar cohetes: hay que estar a la luna de Valencia para andarse con la vieja milonga del progreso y el «gran paso (¿hacia dónde?) de la humanidad» mientras el mundo arde a nuestro alrededor. Y digo milonga no por lo que la cosa tenga de hazaña técnica (que la tiene, y es admirable), sino por el sentido político que se le quiere dar. El «progreso científico» no equivale a «progreso político o moral», aunque el relato propagandístico juegue a menudo con ese equívoco.
El progreso político consiste en crear las condiciones materiales para que todo ser humano pueda cubrir........
