Luz de gas a quien se queja del desmadre
Decenas de botes de gas de la risa tirados junto a un contenedor en Ibiza / DI
No hay nada más desesperanzador que, de vuelta de las vacaciones, comprobar que todo sigue igual y que será difícil reintregrarse en la anormalidad de Ibiza, en este manicomio, como me comenta un compañero. Para comprobarlo bastan cinco minutos en el paseo de s’Arenal. Un turista fornido, de más de cien kilos, apenas se tiene en pie y se tambalea de un lado a otro (no lo finge) mientras su pareja, llorosa (y prudentemente apartada de ese borrachuzo), cuenta su calvario por móvil a alguien. Justo cuando un........
