No fue un incidente aislado
La humillación de nuestras Fuerzas Armadas en la frontera ceutí ha tocado fondo. Ver a cuatro militares españoles heridos dentro de su propio vehículo blindado, apedreados por un grupo de 40 migrantes, no solo genera indignación; destapa una realidad vergonzosa: los soldados de España están atados de pies y manos por la cobardía política. No es que no tengan la capacidad física o el armamento para repeler una agresión; es que el propio Estado que los envía a proteger la frontera les prohíbe defenderse.
Los militares españoles se encuentran hoy en una absoluta indefensión jurídica y........
