Animales irracionales
No me importa renunciar a ideas propias. No resulta fácil aceptarlo de buenas a primeras, porque todos llevamos un negacionista dentro cuando se trata de aceptar opiniones ajenas; pero recomiendo hacer el esfuerzo. Si yo pensara o sintiera lo mismo que hace veinte años, creo que sería un fracasado intelectual y emocional. No me parece que tener principios sea incompatible con aceptar la entrada de aire fresco. Por ejemplo, en el lenguaje. Veamos. La semana que dejamos atrás pone el listón muy alto para seguir confiando en las bondades........
