menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Unir fuerzas, se debe y se puede

20 0
29.03.2026

La extrema derecha está produciendo cambios tan relevantes como negativos en el mundo. Que se plasman en el creciente autoritarismo y el desprecio a los valores democráticos, el intento de destrucción de históricas conquistas laborales, la restricción de los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, los ataques a la comunidad LGTBI, la disminución o eliminación de programas sociales, el incremento de la violencia contra las personas migrantes o el maltrato al cuidado del planeta y el freno a la lucha contra la Crisis Climática.

Y, también, mediante sus agresivas políticas belicistas e imperialistas, como se comprueba en la guerra ilegal, injusta e inmoral declarada contra Irán por parte de Israel y Estados Unidos, dos de las mayores potencias militares del mundo.

Esta guerra parece que comienza a entorpecer el avance ultra. Al menos en buena parte de la Unión Europea, en la que su ciudadanía -como la del Estado español y la de Canarias- rechaza de forma mayoritaria la barbarie militarista impulsada por Donald Trump y Benjamin Netanhayu y sus consecuencias en la zona en conflicto: las miles de muertes, heridos y desplazados, así como la destrucción de escuelas, hospitales y viviendas; y, asimismo, globalmente, por la subida de los precios de los combustibles y su efecto sobre la elevación de los precios del transporte y de los alimentos, por las secuelas que, según algunos expertos, impactarán durante años.

El apoyo de Abascal, Meloni y otros dirigentes de la extrema derecha a las políticas de Trump, desde la aplicación de arbitrarios aranceles a la actual guerra, puede estar empezando a producirles efectos negativos. Hasta Feijóo se ha visto obligado a plegar velas apuradamente y desdecirse de su inicial entusiasmo hacia la guerra. Aunque su cambio resulta poco convincente. Como poco convincente resulta la postura de Coalición Canaria, que denuncia los efectos de la guerra, pero calla sobre quiénes........

© Diario de Avisos