menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cayó un drago, pero no el que algunos desean

49 0
15.03.2026

Apesar de lo que muchas puedan creer, que para ello bien que se han gastado ríos de tinta digital, se me dan muy mal las autorreferencias y el proselitismo; no me gustan y me encantaría no tener que usarlas. Por supuesto, aquí viene el pero. No me gustan, peeeeeero, hace mucho tiempo que tengo claro que hay que hacerlo. Hay una máxima aprendida del movimiento feminista que es una verdad como una catedral: lo que no se cuenta, lo que no se nombra, no existe. Y hay pocas más sagradas que el derecho a la propia existencia, el derecho a ser y a poder intervenir en todo lo que te rodea.Ahora explico el porqué de esta introducción al artículo. Voy con contexto. Corría el año 2022.Gobierno autodenominado “progresista” generando amplia desafección en la población canaria en general y más si cabe aún en la gente les votó. Vivienda por las nubes, turistificación sin control, destrucción del territorio y cesta de la compra cada más cara, con salarios perdiendo poder adquisitivo día sí y día también. Frustración de expectativas y desafección que se producía sin que todavía conociéramos quién era Tito Berni, mediadores, Valkas y compañía. Casi nada. La corrupción como guinda de un pastel agrio que la población canaria ni quería ni merecía comerse.Mientras, lo que podemos denominar como la nueva cultura canaria explotaba sin complejos, desde la autoestima, la perspectiva autocentrada —Canarias como centro desde donde crear— y el talento. Una nueva generación, no desde el plano biológico, sino cultural e histórico, que demostraba el peso real que tiene el Archipiélago y lo que somos capaces de hacer sin necesidad de tutela externa. Desde........

© Diario de Avisos