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¿Por la patria o por la pasta?

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07.04.2026

07 de abril 2026 - 03:07

Que la guerra beneficia a unos pocos, los ricos, a costa de las vidas de una mayoría, los pobres, es algo sabido desde siempre. Y por enésima vez lo estamos comprobando ahora, con la guerra de Irán. Trump y su camarilla de ricos financieros, especuladores, fabricantes de armas y traficantes de petróleo se están forrando. Solo el perjuicio que está ocasionando a los países amigos de Estados Unidos en Oriente Medio, Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes…, a merced de los misiles y drones iraníes frena ese enriquecimiento de los magnates americanos, que por un lado se resisten a acabar con las hostilidades, por el enorme negocio que les reporta a ellos, pero por otro no pueden seguir perjudicando los intereses de sus aliados árabes. Trump está metido en un berenjenal que puede tener consecuencias económicas graves para Occidente, incluidos los Estados Unidos. Lo demás, las víctimas civiles y los soldados muertos, no le importan demasiado.

Hasta ahora, la derecha “vestía” la necesidad de la guerra con argumentos patrióticos, geoestratégicos y geopolíticos. En España eran don Pelayo, el Cid, los Reyes Católicos, etc., etc. Incluso Franco. No explicaban que era la clase aristocrática antes, con la “presura” de tierras arrebatadas a los moros, a los indios americanos o a las tribus marroquíes, y la clase burguesa terrateniente, industrial y extractiva después, quienes se beneficiaban de la guerra mientras morían en los campos de batalla soldados pobres obligados a enrolarse con la promesa de que en el ejército podrían comer y vestirse, cosas que no siempre tenían aseguradas en sus lugares de origen. Con la guerra de Irán eso no ha cambiado, solo que se dice claramente, lo dice Trump, que van a ganar mucho dinero, que van a hacer negocio –ese proyecto de convertir Gaza en un resort para ricos, por ejemplo–: que la guerra les conviene.

En España, sin ir más lejos, la conciencia popular en contra de la guerra se manifestó en 1909, al rebelarse la gente contra el envío de reclutas a Marruecos; en 1921, con el Desastre de Annual, donde un ejército de desharrapados mal armados causó 9000 muertos al español, y en 1936, cuando los avances progresistas republicanos, sin ser comparables a los de otros países europeos, causaron la rebelión militar que llevó a la Guerra Civil: la derecha siempre ha sido belicista. No por la Patria, sino por su beneficio. Por eso, NO A LA GUERRA.

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