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El futuro de Andalucía en un puñado de votos

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19.04.2026

19 de abril 2026 - 04:01

A Juanma Moreno ya le ha tocado la lotería electoral dos veces. En 2018 venció con el peor resultado del PP y en 2022 le favorecieron todos los restos (y los astros) para lograr mayoría absoluta. Guardiola registró mayor porcentaje de votos en Extremadura y no lo consiguió, por ejemplo. Nadie le discute a Moreno el millón y medio de votos. “El trabajo está hecho”, comenta su equipo. Pero su suerte se decidirá por un puñado de votos, una treta del destino. Y Moreno lo recalca para que nadie se relaje: hay 15.000 votos “decisivos” que en función de cómo se repartan marcarán la diferencia entre depender de Vox o ser “libres”.

María Jesús Montero no ha empezado bien, pero es muy competitiva y temperamental, lo que inclinará a su rival a evitar los cara a cara en campaña, a priori. A favor de la socialista juega que es muy conocida. El PP utilizará sus deslices para ponerla en el disparadero y los socialistas lo aprovecharán para activar a los suyos, algo que con Espadas era más complicado por su talante. Los más optimistas en el PSOE creen posible superar el 32% de los votos para apretar al PP (sólo en 2022 cayeron por debajo); que sus socios hagan su trabajo -Maíllo aspira a doblar los resultados- y que Vox arañe algún diputado más al PP. Parece más que difícil, pero con el no a la guerra y el debate de la inmigración, que ha obligado a Moreno a desmarcarse de su partido, tratarán de espolear a su electorado. Los militantes populares acuden solos a las urnas, pero los socialistas necesitarán una descarga eléctrica. De nada sirven las eternas batallas internas como la que obligó a Montero en Cádiz a tragarse su orgullo para evitar que el partido cayera al vacío en aquella provincia.

El PSOE sumó en las últimas andaluzas 600.000 votos menos que en las nacionales. Y si Montero no recorta esta diferencia tendrá poco que hacer. “Andalucía no es de derechas, el problema es que los nuestros no voten”, sostienen en San Vicente. Los socialistas afirman que hay partido y tratarán de fijar el debate en la Sanidad. También confían en las cesiones del PP a Vox en Extremadura para atraer a los indecisos, aunque con cautela. No olvidan que en el pasado pidieron gastar tanto cuidado con la derecha más radical, que facilitaron el camino de Moreno. A Sánchez sí le conviene demonizar a los de Abascal porque él gobierna y casi todo lo que crece Vox es a costa del PP. Si los de Abascal subieran respecto a 2022, el PSOE aplaudirá a rabiar. Moreno no se fía y no dejará de comprar décimos. Un golpe de suerte podría cambiarlo todo.

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