Los evitables besos
25 de octubre 2026 - 03:12
Darse un pico con la propia, el propio o la aventura es un lance privado. Dárselo en público, entre cámaras y vítores del respetable, se antoja numerito. Allá los labios y las intenciones, pero qué apuro da ver tal declaración de amor matrimonial, que hace, de la intimidad y la ternura, impostura de amor y programada locura. Sería iluso y memo no entender que, con ese morreíllo a ojos cerrados, el presidente Sánchez escenificaba en un mitin un indeleble compromiso con su mujer; “ciudadana Begoña”, y luego “esposa y madre”. Con el ósculo rogando, y al lawfare arreando.
No será este el primer pico de la historia........
