PERIODISMO BAJO ATAQUE DE BALAS, columna de Jorge Esteves
Veinte disparos contra un automóvil no buscan asustar: buscan “corregir”. En el Perú de hoy, parece que la bala cumple la función que antes tenía el derecho a réplica. Al vehículo del periodista chalaco Antonhy Rumiche no le dispararon por error ni por confusión; fue como escarmiento por informar. Tanto así que desde hace meses ejerce su oficio con chaleco antibalas, como si la credencial de prensa viniera ahora con manual de supervivencia. Su delito fue hurgar donde no debía: en las........
