menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Semana Santa: Entre la locura y la paz

5 0
31.03.2026

En Semana Santa no hay paz en el Medio Oriente. 

Continúa la guerra con impactos económicos y terribles consecuencias humanitarias. 

Miles de muertos, refugiados, desplazados. 

Destrucción de sitios culturales. 

Hay arrogancia y afán de dominación.

Una región incendiada donde coexisten concepciones religiosas diversas y grupos étnicos que han convivido o se han enfrentado a lo largo de los siglos.

En el mundo islámico está Irán de mayoría chiita -83 de 92 millones de habitantes-, pero con población cristiana y bahaita. 

Cuna del zoroastrismo y el maniqueísmo. 

Irak, mayoritariamente chiita y con una minoría que profesa el yazidismo, religión de 5,000 años practicada esencialmente por las minorías kurdas. 

Yemen, dividido entre sunitas y chiíes. 

Cerca del 50% de la población de Omán sigue el islam Ibadi que enfatiza la tolerancia y la moderación.  

Los países árabes del Golfo son mayoritariamente sunitas con versiones conservadoras como el wahabismo en Arabia Saudita, hasta otras más liberales.

En el Líbano coexisten al menos 18 comunidades religiosas, musulmanes sunitas y chiíes, así como alauitas, ismaelitas y drusos; cristianos, mayoritariamente maronitas, pero hay también ortodoxos griegos y armenios. 

En Palestina viven musulmanes y cristianos, atacados por radicales israelíes.

Jerusalén es ciudad sagrada para judíos y su Muro de las Lamentaciones, musulmanes y la mezquita de Al Aqsa, y cristianos, en especial la Iglesia del Santo Sepulcro. 

Su guardián es un sacerdote franciscano. 

Está construida en terrenos donde Jesús fue crucificado, enterrado y resucitó. 

El gobierno israelí impidió al Patriarca de Jerusalén, el cardenal Pizzaballa, la celebración de la misa del Domingo de Ramos, lo que no había sucedido en siglos.

En la región hay varios grupos étnicos: árabes, turcos, kurdos, persas, judíos y griegos. 

Ahí, Creso, el rey de Lidia (hoy Türkiye), tras ser derrotado por Ciro el persa, dijo: “Pues nadie es tan estúpido que prefiera la guerra a la paz, que, en esta, los hijos sepultan a los padres, mientras que, en aquella, son los padres quienes sepultan a los hijos”. 

Prevalece la ley del Talión del Código de Hammurabi, en lugar de la diplomacia y la negociación.

La narrativa de Israel, EU e Irán es cada vez más beligerante y amenazadora. 

El secretario de Guerra de EU, en un servicio religioso en el Pentágono, declaró: “veremos una abrumadora acción violenta contra aquellos que no merecen compasión”.

El Papa León XIV, en su alocución del Domingo de Ramos, dijo en cambio: “Nadie puede invocar a Jesús para justificar la guerra… Dios no escucha la oración de quienes hacen la guerra”. 

Citando a Isaías denunció a los que tienen las manos manchadas de sangre.

EU, Israel e Irán violan cotidianamente el derecho internacional humanitario. 

Atacan objetivos civiles, barrios residenciales. 

Cometen crímenes de guerra que deberán ser juzgados.

Los esfuerzos de mediación de Omán, Türkiye, Pakistán y Egipto no encuentran eco. 

Los dirigentes de todos los países involucrados ignoran la historia, el derecho, la diplomacia. 

Están inmersos en la Marcha de la Locura. 


© Detona