La empresa criminal: lecciones de Thomas Schelling
Pero un ensayo de 1967 aventuró otra explicación:
El crimen organizado es una estructura que administra riesgos y busca ingresos económicos, este enfoque es pertinente aún en la realidad mexicana.
Hay textos académicos que envejecen con rapidez y otros que, con el paso de las décadas, adquieren una claridad extraordinaria.
El ensayo de Thomas Schelling de 1967 sobre la lógica económica del crimen organizado pertenece, sin duda, a la segunda categoría, en una década cuando la discusión pública sobre mafias y sindicatos criminales estaba dominada por la retórica policial o moral.
Schelling propuso algo radicalmente distinto: analizar el crimen organizado como si fuera una empresa.
No era una provocación literaria ni una metáfora ingeniosa.
Era, en el sentido más estricto, una invitación a aplicar la microeconomía –la disciplina que estudia incentivos, competencia, monopolios, costos y estrategias– a un fenómeno que muchos preferían considerar ajeno al razonamiento económico.
Su argumento central era tan sencillo como poderoso:
Si el crimen organizado persiste, se expande y se adapta, es porque responde a incentivos, enfrenta restricciones y toma decisiones estratégicas, exactamente como lo haría cualquier organización que busca sobrevivir en un entorno hostil.
Esta intuición, aparentemente obvia hoy, fue........
