El liderazgo en la era del desorden
Hay países que enfrentan la escasez.
Y hay otros, más complejos, que enfrentan algo peor:La abundancia desperdiciada, México pertenece hoy a esta segunda categoría, tiene acceso privilegiado al mayor mercado del mundo, participa en una reconfiguración histórica del comercio global y cuenta con una base industrial relevante.
Sin embargo, su economía avanza con una lentitud desconcertante.
No es una crisis lo que define al país, sino algo más difícil de diagnosticar, una forma de estancamiento crónico, en el que las oportunidades existen pero no se traducen en prosperidad.
Ese desfase entre potencial y realidad obliga a mirar menos hacia el exterior y más hacia dentro: las decisiones, las instituciones y, en última instancia, la calidad del liderazgo.
El crecimiento económico no es una abstracción.
Es la consecuencia acumulada de miles de decisiones –públicas y privadas– que reflejan cómo se organiza el poder, cómo fluye la información y cómo se ejecuta la estrategia.
Cuando esas decisiones........
