Y ahora, de nada a todo
El sentido común bastaría para lamentar profundamente un parón competitivo como el que afecta al Athletic. Un mes menos dos días es el tiempo que separa el 19 de septiembre, fecha del último compromiso, el del empate sin goles con el Alavés, del que mañana acogerá Mestalla. Unos días antes del derbi aludido, la lluvia había suspendido la visita al Levante; a continuación, llegó la apertura del desmedido paréntesis abierto para las selecciones. Y a modo de guinda, para enredar más las cosas y prolongar la abstinencia de duelos oficiales, el insólito episodio de Vallecas que frustró la reanudación de la liga.
Se mire como se mire, demasiados días sin un partido con puntos en juego. Siendo excesivo para cualquier equipo, en el caso del Athletic concurre un factor que todo lo agrava. Después de cuatro años con un mismo patrón, en el banquillo, en........
