Salud: de las calles a las estrategias de valor y equidad
Insertos en pleno conflicto en torno a las reivindicaciones de los profesionales de la salud y el Ministerio español de Salud, son demasiados los mensajes concentrados en la “capacidad del sistema de salud”, la disponibilidad (número, restricciones, condiciones laborales y modelo de negociación y/o representabilidad) de profesionales, la modalidad pública o privada (o su composición y prestación híbrida) y la propia representatividad real de quienes aprueban una sustancial reforma del marco para la salud distantes de su responsabilidad real en las decisiones y prácticas del sistema, con especial incidencia y reclamo o rechazo a la intervención de la actual ministra, mientras las movilizaciones y huelgas convocadas para los próximos meses conllevan, desde su legalidad, decenas de miles de cancelaciones de actividad programada, generando un grave deterioro de la asistencia y salud esperable.
Así, más allá de un marco estatutario adecuado para la regulación laboral de las competencias reales de diferentes gobiernos directores de diferentes modelos de salud (y, en consecuencia, de los presupuestos públicos que los financian), pareceríamos asistir a un debate insuficiente y desenfocado que escapa de una verdadera alineación con la pretendida universalización de la salud, su equidad y contribución al verdadero bienestar de las poblaciones atendidas o atendibles que exigirían ir más allá del importantísimo punto de conflicto en curso.
En este contexto, esta misma semana se ha publicado el Mapa de Equidad regional en salud de la Unión Europea (The EU Regional Health Equity Map) elaborado por la Social Progress Imperative (organización que viene publicando pormenorizados, rigurosos y contrastados informes desde su inicio formal ya en 2.009) aportando, sobre todo, su Índice de Progreso Social, más allá del Producto Interior Bruto, y un sinnúmero de índices complementarios en las principales temáticas pilar del indicador base.
En contestación generalizada, a lo largo del mundo, de la imperiosa necesidad de medir lo que en verdad los indicadores deben informar y no lo que la estadística tradicional, macro, disponible, ofrecería (y sigue ofreciendo), para identificar a niveles agregados Estado a Estado, datos de desarrollo comparado de........
