Un año de Trump en la Casa Blanca: el fin de las excusas europeas
Hay años que confirman tendencias y otros que obligan a abandonar las comodidades intelectuales. El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca pertenece claramente a la segunda categoría. No porque inaugure algo completamente nuevo, sino porque elimina cualquier coartada europea para seguir creyendo que el orden internacional puede sostenerse por inercia, diplomacia ritual o afinidad de valores. Para la Unión Europea, este no es simplemente “el año de Trump”. Es el año en que se hace evidente que la relación transatlántica ya no puede seguir descansando sobre automatismos políticos, garantías implícitas ni una lectura benévola del liderazgo estadounidense. Trump no ha cambiado tanto a Estados Unidos como ha hecho explícito un giro estratégico que venía gestándose desde hace más de una década: menos multilateralismo, más interés nacional; menos alianzas normativas, más relaciones transaccionales.
........
