¿Una OTAN sin Estados Unidos?
Las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos abandone la OTAN han reabierto un debate que hasta hace poco parecía impensable: la viabilidad de la Alianza Atlántica sin su principal garante militar y político. Más allá del tono electoral o de la retórica estratégica, el simple hecho de que esta hipótesis se plantee de forma explícita introduce un elemento de incertidumbre estructural en el sistema de seguridad occidental. Europa, acostumbrada durante décadas a una protección casi automática bajo el paraguas estadounidense, se enfrenta ahora a la necesidad de contemplar escenarios que cuestionan los fundamentos mismos de su arquitectura defensiva. En este contexto, las amenazas no son teóricas: la guerra en Ucrania ha demostrado la persistencia del riesgo convencional en el continente. A ello se suma la presión híbrida, los ciberataques y la instrumentalización de la energía y la migración como armas geopolíticas. La seguridad europea ya no puede entenderse como una garantía externa, sino como una responsabilidad propia.
SALIDA O........
