La rana sindical debe vigilar su espalda
Cuenta la fábula de la rana y el escorpión -atribuida a Esopo, como casi todas- que el batracio accedió a cruzar un río llevando en su espalda al alacrán tras avisarle de que, si le picaba, ambos morirían. Y así fue: en mitad del cauce, el escorpión la picó y la rana le recordó su estupidez trágica. “Está en mi naturaleza” le contestó el del aguijón.
Esa resignación hasta rayar la estupidez o el suicidio deberían evitarla los sindicatos. La huelga general de ayer puede haber sido autosatisfactoria hasta el onanismo para sus convocantes. “Esta huelga nos hace más fuertes”, clamó Mikel Lakuntza en una confesión del objetivo de la cita,........
